Leía el periódico cuando ella se
acercó:
- Te he estado observando. ¿Me
das tu teléfono? - dijo sonriendo.
- Es que... sólo tengo uno, y lo
necesito. - contesté fingiendo una gran pena.
Su sonrisa se congeló mientras se
alejaba.
- De menú ha comido tres postres.
- apuntó el camarero - Tarta de chocolate, sorbete de sandía y natillas al
toque de lavanda.
Maldije mi sentido del humor y
corrí a la calle...
No hay comentarios:
Publicar un comentario