La veleta dijo Sur

viernes, 25 de noviembre de 2011

VII

Estaba harto así que, en contra de mi costumbre de esperar a que la tormenta amainase, decidí llamarla y citarnos en un café:
- No aguanto más, me siento como un muñeco de pim pam pum... - dije tras un simple saludo.
- ¡Ves, a eso me refiero! ¡Nadie habla así! A veces pienso que vienes de otra época... ¿Por qué no dices "me siento como un dummy"?
Pasé por alto su referencia a nada que yo hubiera dicho o hecho en los últimos treinta segundos.
- ¿Un dummy? ¿Y qué narices es un dummy?
- Uno de esos muñecos que meten en los coches para probar la seguridad, salen en los anuncios. Pero, claro, tú no ves anuncios...
- Un dummy, ahora soy un dummy...
Nos separamos, por supuesto, y no volvimos a vernos, pero sigo estremeciéndome cada vez que uno de esos desdichados muñecos se estrella contra un muro.

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